POV de la Autora:
La voz de Lancaster era cruda. “¿Dónde está Aria?”
Carlos señaló con la barbilla hacia su auto. “Está ahí adentro.” Se dirigió al lado del pasajero y abrió la puerta de un tirón.
Aria se encogió ante la repentina intrusión, sus ojos inyectados en sangre levantándose para encontrar los suyos. El agua de lluvia goteaba de sus pestañas, su pecho subiendo en respiraciones superficiales y de pánico.
“Tu papá está aquí,” dijo Carlos, haciéndose a un lado. “Sal.”
Se movió lentamente,