POV de Aria:
“Recuéstate,” instruyó, su voz cayendo a un bajo e inconfundible comando. “Y abre las piernas para mí.”
Un destello de confusión luchó con el calor ya acumulándose en mi vientre. El cuchillo, la naranja… era una combinación extraña. Pero la cruda intensidad en sus ojos y su promesa de no lastimarme me hicieron dócil. Decidí confiar en él, ver a dónde llevaría esto.
Moviéndome lentamente, me relajé contra los cojines.
Usando mis manos, separé mis muslos, la tela de mis pantalones ap