—¿Qué? —exclamó Maya alarmada. Aquello ya no era casualidad.
—Sí, exactamente lo mismo: dos distribuidores que habían firmado pre-contratos me pidieron un aumento del bono inicial —respondió Lucio—. No sé si son estúpidos o de verdad creen que pueden sacarme más de lo que ofrezco.
Se echó hacia at