Capítulo 158
Después de darse un largo baño juntos, Marianne se puso un camisón blanco y avergonzó a Gabriel acostándolo desnudo frente a ella para empezar a pintarlo lentamente, con detalle, mientras él permanecía inmóvil y concentrado en no reírse, pero fue imposible no hacerlo cuando Marianne sustituyó el lie