—¿Humm?— ella es muy incrédula.
—jamás has estado cerca de un hombre, los gritos de Cassy fueron gemidos, te entro la curiosidad del por qué ella gritaba con placer, entonces te corriste, ahora al estar juntos, te has corrido también
—¿Corrido?— Cielo recuerda esas palabras del burdel.
—te has venido, creo que a mi lado estás despertando cierta curiosidad, como no has tenido sexo, estás sintiendo placer con el escuchar, ver o sentir acercamientos calurosos, hablando con más claridad, sé que