—¿Qué acabas de decir?—Stephanie trató de mantener la calma, pero todo le daba vueltas, se aferró al marco de la puerta con las uñas, para no caerse.
Había sido una idiota, una completa idiota, su amabilidad con una extraña estaba por arruinar lo que tanto sonó, soltó una lágrima de amargura, pues fue su culpa que Chris fuera directo hacía ella, lo había arrojado a los brazos de su rival, la única en el mundo que podía quitarle el amor de Chris, y todo era por culpa de Stephan, el siempre lo a