Capítulo XIX
Las palabras del oficial se habían oído fuerte y claro como órdenes para todos los que estaban conectados a su micrófono, por inercia pura, los hombres de Andrea empezaron también a disparar, en pocos minutos, lo único que podía escucharse eran ráfagas de fuego por todos lados, la furgoneta dónde estaban las chicas era blindada, más sin embargo cada disparo que impactaba contra ella hacia que las chicas saltaran de un susto, además el sonido era casi solo de balas que iban y venían