Hanako.
Llegamos a la casa de té donde me informan que ya me esta esperando el hombre, me apresuro a llegar a la habitación y me detengo en la puerta donde me esperan dos sirvientas que me retiran el kimono de arriba dejándome solo el de abajo, mis nervios se apoderan de mi cuerpo y siento como mis piernas comienzan a temblan, mi estómago se revuelve y la garganta se me seca, se supone que yo debería de abrir las puertas pero mis brazos no se mueven y solo miro las puertas fijamente, las sirvie