POV de Alex
Sus manos se aferraban a mí como si fuera su salvavidas mientras la llevaba a la cama. Ese cuerpo ardiente con esos muslos gruesos, sus pechos llenos y hermosos, y su trasero rebotón hacían que mi verga diera tirones dolorosos dentro de mis pantalones.
Llevaba muchísimo tiempo queriendo follarme a Malika, hermano. En serio, ni te lo imaginas.
Al dejarla sobre la cama, sentí que un par de manos fuertes me agarraban por la cintura.
Kai me giró, acercándose. —Vamos a darle un espectác