La última carta había hecho que mi cuerpo se erizara por completo.
¿Hundirse en mí y hacerme gemir?
¡Ja!
Como si pudiera ser posible.
Nunca me enredaría con un psicótico que parece que está sobre mi culo todo el tiempo.
Y eso había dicho cuando la leí entonces pasaron los días sin recibir más cartas cosa que me dejaba un sabor extraño en la boca y mi pecho dolía de vez en cuando haciéndome sentir extraña.
Era como si una escondida parte de mi sistema… ¿Ansiara recibir más cartas?
No lo sé