—¡Por supuesto, eres mi diosa de la suerte! ¡No puedo prescindir de ti, de ninguna manera! — dijo Xavier, mientras acariciaba el delicado rostro de Marta.
Texas Hold'em, cinco cartas comunitarias, dos cartas ocultas.
Las cartas comunitarias eran un 4 de picas, un 5 de picas y un 7 de diamantes.
Una sola mano decidiría por completo el ganador.
Xavier apostó todas sus fichas, mientras que Isabella tenía algunas fichas restantes además de las suyas.
—¡Estás destinada a perderlo todo! — Xavier