Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Armando:
Nos seguimos besando donde le pedimos permiso al otro para introducir nuestras lenguas, hasta que fuimos interrumpidos por el mesero. Le pedí el favor de la cuenta a mi tarjeta de crédito, para dirigirla hacia el vehículo. No podía perder esta oportunidad, al momento me dirigi al auto para iniciar a conducir para el hotel más cercano que hubiera. Para nuestra suerte, llegamos al hotel Baccarat uno de







