Estaba amarrada con unas esposas en la mano, no podía creerlo, pero tenía un sujetador en el cabello y se lo posible por sacármelo y lo logré perfectamente intenté zafarme una mano y lo hice, tenía una mano liberada y enseguida me zafe las piernas lo logré hasta que escuche que alguien subía las escaleras me coloque la vincha en mi sostén, la puerta se abrió y...
-Pero que carajos estás haciendo. -Era el tal Sebastián.
-PORQUE ME AMARRASTE!!
-Lo hice porque me dio la gana, aguanta te desatare c