Mundo de ficçãoIniciar sessão—Pero que valor tienes de estar aquí y exigir derechos que no tienes.
—¡Tráeme a mi hija ahora mismo!.
—Claro su majestad. ¿No desea también una taza de té?. —ella empuña sus manos rabiosa. —¿Conque cara vienes a mi casa a darme órdenes?. Encima quieres a tu hija cuando Apolo, es el dueño de su custodia.
—Ya Déjate de juegos maldita arpía, deja de fingir







