Mundo ficciónIniciar sesiónMe subí en el auto y ahí si lloré con ganas, necesitaba desahogarme. Conduje a casa muy lento, no quería llegar, no quería hacer nada. Mía acabó con mis ganas de vivir. Acabó con todo. Llamé a los chicos y les dije que necesitaba compañía, por mi tono supieron lo que sucedió y en menos de nada, llegaron los tres a mi casa a apoyarme. Como siempre estábamos en mi sótano y me hacían bromas p







