Mundo ficciónIniciar sesiónHaber ido a casa de Jade fue más divertido de lo que esperó, incluso su madre se unió a su noche de chicas y entre las dos usaron a la pobre morena de muñeca.
Sin embargo, la experiencia no estuvo mal, exceptuando que tuvo que probarse montones de vestidos y aceptar que la peinaran de cuatro formas diferentes; Liliana la trató con excesivo cariño, mimándola como si fuese una hija que volvía después de un largo viaje.







