Suspiro frustrada y trato de relajarme mientras él me observa con una sonrisa triunfante. De pronto me llega un recuerdo, el nombre del protagonista de una de mis obras favoritas. - ¿Qué te parece William? En honor al Señor Darcy de Pemberley. – Cubro mi boca ocultando mi sonrisa traviesa.
Medita unos segundos y contesta. - Me gusta, es nombre de príncipe y mi cachorro es un príncipe. – Sonríe por eso dejándome sorprendida, no creí que verdaderamente le gustara.
- ¡Me encanta, así se llamará! –