Antes de conducir al aeropuerto llamó a Mónica. La noche anterior poco antes de ir a dormir había decidido que la llevaría a una cita hoy por la noche. Aún tenía que hacer un par de llamadas más, pero antes debía asegurarse de que ella aceptara.
—Pasaré por ti a las siete —dijo luego de darle los buenos días.
—¿Tendremos nuestra primera cita? ¿No deberías preguntar primero si tengo tiempo? —Cuestionó ella.
—¿Por qué? ¿Estarás ocupada?
—No.
—¿Entonces…? Ah entendí. ¿Quieres cenar conmigo es