En efecto se trata de ella, de Elena, que ahora mismo me está llamando al teléfono y no tardo en contestar la llamada porque puede ser algo importante, o lo que estaba pensando quizás, se le olvidó que me dijo sobre lo que haría el fin de semana y ahora estaba llamando para recordármelo.
—Hola, Elena. Espero que todo esté bien. ¿Qué sucede? —le expresó.
—Oh, linda. Eso solo para avisarte qué otra vez encontré un aviso en dónde está la vacante de asistente en una compañía muy importante y tú p