Mundo ficciónIniciar sesiónOmnisciente
Ambos guardaron silencio, era la mitad de la noche y parecía que Amelia no tenía la misma simpatía que sus cientos de trabajadores, Kellen y Adara estaban siendo juzgados con la mirada de una alfa que parecía demasiado molesta por qué ellos se hubiesen negado a seguir sus órdenes.







