Dante
Llegando a San Petersburgo me dedico los siguientes dos días a verificar cargamentos que salen para Asia. Rutina habitual que no cambio.
El viaje a Budapest llega y camino a la pista Andrey me intercepta para darme algo que según el se me olvidó , es una estupidez porque no soy un anciano para cargar eso conmigo pero de igual manera no me opongo cuando los mete en el bolsillo interior de mi abrigo. Pasar casi tres horas en un avión no es agradable pues solo lo son cuando tres personitas