En aquel entonces, Cristofer siempre elogiaba su astucia y decía que muchos chicos la perseguirán seguramente si supieran que ella jugaba tan bien al billar.
Estelle aún recordaba que Cristofer era muy posesivo con ella antes. Al verla hablar con el personal masculino del club de billar, se enfadaba y sentía celos durante mucho tiempo. Luego la acorralaba en un rincón, la presionaba contra la pared y la besaba apasionadamente para desahogar su ira...
Sacudiendo su mente para volver al presente,