—¡Ahmm! Bueno… Claro que es cuestión de decisión, una decisión muy personal de tu corazón… Quiero decir que ya existen métodos médicos para detener el proceso del embarazo… Si estás interesada sobre el tema, sería buena idea que le preguntes al ginecólogo… ¿Irás mañana? —comentó Christopher como todo un profesional de la salud, aunque aún se le notaba tímido y nervioso.
―De acuerdo, ¿puedes acompañarme? No quiero perderme jeje —pregunté ingenua.
—Bueno, ya sabes que me encantaría, no lo dudes…