Ricardo me levantó con sus brazos y me llevó cargando hasta el cuarto de los padres de Christopher . Apenas podía caminar, pero lo consiguió finalmente. Dejó caer mi cuerpo en la enorme y suave cama y cerró la puerta. Estaba tan borracho que olvidó apagar las luces del cuarto. Se quitó la camisa y se sentó en la cama para quitarse los zapatos y pantalones.
―¿Qué haces Ricardo? ¡Hip! ¡No piensas desnudarte! ¿O sí? ¡Hip! —me asusté de inmediato al ver que ya se había quitado la camisa.
―¡Ah, lo s