Mundo de ficçãoIniciar sessão―Lo siento… No sé qué me pasa… Soy tan sensible… Jeje… —bromeó Bella.
Ricardo se levantó de su silla, le dio la mano a Bella para levantarla y la abrazó fuertemente. Luego la besó en la frente, mientras ella lloraba en su hombro. La acarició del cabello para calmarla, pero él también estaba conmovido… Por muy maduros que fueran, ambos tenían sentimientos muy naturales por el gran amor que una vez se tuvieron…―Bella… No tienes que ser tan dura… Aquí estoy… Aquí estoy… —la consolab






