II parte. Capítulo 30- Marcos
—Necesito ir a mi casa, Paula —dijo Marcos al entrar en su habitación.
Ella le indicó dónde estaba la llave del Land Rover y continuó bebiendo su vino caro.
—¿No quieres saber a dónde voy?
—A ver cuéntame, Marcos. ¿A dónde vas? —preguntó Paula con tono de fastidio.
—A mi casa.
—¿Y...? Vamos, habla. ¿A qué vas a tu casa? ¿Llamo a la prensa?
—Ya sé que no te importa un mierda, pero mi vida está de cabeza y no sé que hacer. Por suerte mi madre, es decir por desgracia está muerta, pero al no tener