Capítulo 59: ¿Persecución?
Por su parte, Mateo y Ligia habían salido rápidamente de la empresa, pero al haber avanzado unas calles, detuvieron sus pasos de golpe.
Porque se dieron cuenta que fueron impulsivos y no preguntaron en que jefatura estaba su lindo nieto… es decir, no sabían a donde ir o donde buscar.
- ¿Qué hacemos? – preguntó Ligia mientras miraba a todos lados.
- Vamos a buscar a ese idiota de Leandro – declaró Mateo.
- Pero él… él fue quien lo metió a prisión.
- Por eso mismo debe