Catalina Abrego
Salgo de la estancia a toda velocidad que me permiten mis torpes pasos. Mi cuerpo está temblando, por lo que mi coordinación no es nada buena.
¿Qué sucedió con Demian para hablarme de esa manera tan grosera?, lagrimas comienzan a presentarse en mis lagrimales. ¡No quiero llorar!, pero me siento muy mal, por el nudo que aprieta mi garganta, dificultándome respirar.
¡Dios que se supone que hice para merecerme sus duras palabras!
En este momento solo quiero poner distancia entr