Catalina Abrego
Residencia Abrego.
-¡Iré contigo donde sea que estés! –Esas fueron sus últimas palabras, después de mi alta del hospital.
Sin más remedio acepte que me acompañara a casa junto con mis padres.
¡Ya resignada porque mi esposito es del tipo dominante!, no quería entrar en una discusión con el frente a mis padres.
Ellos se mantuvieron expectantes sobre todo mi padre que dirigía miradas extrañas en dirección a Demian, no se eran hostiles pero tan poco amables.
En cuanto a mi mad