Catalina Abrego de Stuart
Una semana transcurrió como si nada después de ese juicio que termino con Helen amenazando directamente sin importar quien la escuchara. A partir de ese día mi marido se volvió aún más controlador no teníamos permitido salir por el momento sin una docena de hombres de seguridad.
Cada uno de mis pasos ahora se vigilaba constantemente. Pero que me esperaba que mi marido se quedara con los brazos cruzados después de las amenazas de Helen.
Eso jamás pasaría…
Mi entr