Catalina Abrego de Stuart
-Nana Gloria estos postrecitos están deliciosos. Ven Eliza prueba algunos por favor te van a encantar –Pido, a esa chica extraña pero que me agrada, probar las deliciosas pastas.
-Gracias, señora Stuart… ¡Quiero decir Catalina! Muchas gracias –Como que tendremos un largo camino con ella.
Ya habían pasado tres semanas que Eliza vivía con nosotros en casa. Aunque me llamaba por mi nombre más veces que por mi apellido. Íbamos prosperando poco a poco. Se nota que para