"¡Nelson, Janice, acaban de secuestrar a Janice!" Esas palabras seguían repitiendo en la cabeza de Nelson mientras se apresuraba a la residencia de Dian.
Cerró los ojos, esperando que esos pensamientos sean como un sueño que simplemente se salga de su mente una vez que los abra, pero la realidad nunca dejó de hundirse.
Inmediatamente se acercó al pequeño ático, Dian agarró sus bragas y cayó ante él llorando.
"Espera, ¿cómo sucedió? ¿Dónde estabas cuando la llevaron?" Nelson preguntó, su voz tem