Perspectiva: María Martínez López
El sol de la mañana trepó por el puerto, convirtiendo el agua en una lámina centelleante de oro líquido. Había pasado un año desde que estuvimos de pie en esta terraza, inciertos ante el futuro y perseguidos por los ecos del pasado. Hoy, lo único que me esperaba era una promesa.
Estaba de pie en el centro de la suite nupcial privada del restaurante; el aire en el interior olía a lirios frescos y al aroma tenue y dulce de la vainilla cálida. El vestido era senci