—Es una venta legal —dijo Henderson, ajustándose las gafas—. El título está limpio.
—No lo estará una vez que presente la orden judicial por fraude —dije, bajando el tono a un susurro peligroso—. Tengo los extractos bancarios que demuestran que la compra inicial de ese almacén se financió usando las cuentas offshore que Diego creó con Andrew. Es dinero sucio, Henderson. Si entrego esos archivos a la autoridad financiera, la venta se cancela, el comprador se retira y Diego irá a la cárcel antes