Perspectiva: María Martínez López
El aire de la mañana en el callejón trasero estaba frío, cargado con el olor penetrante del asfalto húmedo y el aroma intenso del café recién hecho de la máquina que empezaba a calentarse en el interior. Me ajusté más el grueso cárdigan de lana contra el pecho, apoyándome en el pesado marco de acero de la puerta trasera de la cocina. El sol apenas empezaba a salir, proyectando largas y pálidas sombras azuladas sobre los muros de ladrillo del estrecho pasaje.
Mi