—. Si tu chica no tiene la plancha caliente cuando el primer camión llegue al carril del canal, mis conductores le quitarán los neumáticos a la furgoneta. ¿Tenemos un trato, Rivera?
—Tenemos un trato —dije, atrapando la bolsa con mis dedos manchados de grasa y dándome la vuelta hacia la furgoneta antes de que la niebla pudiera levantarse de las vías.
María
La primera plataforma del depósito ferroviario cruzó la valla de la avenida a las seis y media, y su viejo motor diésel emitió un chirrid