Termine de leer aquella carta que Elsa me había dejado antes de morir lagrimas no paraban de descender sobre mis mejillas parecía que mi corazón se rompía en mil cachitos lloraba mientras llevaba la carta a mi corazón mientras me culpaba a mí mismo por ser el peor hombre del mundo o mejor dicho el peor padre del mundo… Quería salir del hospital quería ir a buscar a mi pequeña hija y pedirle perdón por todo el daño que yo le había provocado.
“Soy un miserable eso es lo que soy por culpar a mi pe