—Tal vez, pero nunca está demás sospechar de él… otra cosa, ¿por qué Holly no ha llegado? ¿Le pasó algo? Dijiste que la llevaste bien a casa. —Se cruza de brazos para esperar una respuesta.
—Le di la mañana libre —responde Charlie tranquila.
—¿Y eso por qué? No eres quien para dárselo —protesta.
—Y usted tampoco para quitárselo. —También se cruza de brazos.
—Bueno, pero ella tiene una asistente, no tienes porque cubrir a Holly en su trabajo, es su responsabilidad y si algo sale mal, caerá en su