Capítulo 43: Que empiece el juego.
Ian Salvatore
Iba muy apurado porque mi auto se había quedado accidentado de camino a la empresa y tenia una videoconferencia importante pautada, por lo que cuando apenas llegue entre de prisa a la empresa de camino hacia el ascensor, hasta que tropecé con ella, la hermosa y mal educada chica de grandes ojos azules, esto me había quitado más tiempo del esperado y ella se había atrevido a quitarme más al exigirme una disculpa, que tontería, quien se tenia que disculpar era ella, por entorpecer