Mundo ficciónIniciar sesiónCatalina en la comioneta no habla, no se mueve, se siente vasia y sola, solo puede pensar en Issac y en su bebé que crece en ella, tiene unas fuertes ganas de llorar pero las contiene, siente como la camioneta se detienen, las puertas son abiertas por Valdo que la toma de la mano y la saca con brusquedad de la camioneta, la arrastra por lo pasillos con discreción, llega a su habitación y sierra la puerta tras ellos, Catalina se safa de su agarre y lo mira con odio.
-No me toques basta







