Capítulo 13.
Emma dejó caer el bolso al suelo y caminó de prisa a su habitación. Se arrancó del cuerpo las prendas que llevaba puestas, las arrojó al cesto de lavar, y dejó correr el agua de la ducha.
Entró al agua sin esperar a que alcanzara la temperatura que siempre usaba y se frotó con fiereza el cabello y la piel.
Deseaba arrancar de su cuerpo el olor de Bradley, pero por encima del fresco aroma de flores del gel de baño que usaba; la esencia de Suter persistía. Todavía podía olerlo. Su piel reacci