Mundo de ficçãoIniciar sessãoCAPÍTLO CATORCE
Taylor
Agarrándola de la cintura la estreche contra la puerta, bajando mi rostro al suyo tomé posesión de su deliciosa boca, ella no se inmutó ni se quedó quieta, me respondió con el mismo deseo nuestro beso, había dicho lo mucho que me encantaban los besos suaves ¿ahora? Este no era momento para lo suave, ni dulce, quería devorarla, hace







