Capítulo 288 – Tres segundos…
Thomas
En cuanto terminé de hablar con los chicos, decidí que necesitaba hablar con Aline. Sabía que no se tomaría nada bien la idea de que viajara sin ella. Pero esta vez era imposible llevarla conmigo.
Por un momento, incluso me olvidé de todo aquel lío, porque allí, frente a mí, estaba uno de los amores de mi vida. El pequeño Andrew, o mejor dicho, el pequeño Jack, porque si Jackson nos escucha llamar al niño por su verdadero nombre, se convierte en una fiera.
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