—Sigue sirviéndolos, Henry—, le digo al camarero después de beber mi quinto trago.
—No, no le des otro—, dice Amber, quitándome el sexto trago. Amber y yo estamos en el club, y he estado bebiendo.
—¿Por qué?—, me quejo como una niña.
—Porque eso no es lo que necesitas ahora mismo—.
—¿Cómo sabes lo que necesito?—
—Sé lo que necesitas porque soy tu mejor amiga. Emborracharte no va a resolver tu problema. Hablar lo hará—.
—Lo intenté. Él se negó a decirme qué está mal—. Ha pasado otra semana, y Ja