CAPÍTULO 26. No somos nada...
Helena Ramírez.
Me siento exaltada en la cama, mi frente sudada y mi respiración agitada, he vuelto a tener las pesadillas de siempre, toco mi vientre y es lo único que ahora me relaja de una manera tranquilizadora. Me levanto de la cama al mirar la hora de la mesita de noche que da las 8 de la mañana, lo que me indica que tengo que ir al trabajo.
Han pasado 2 semanas desde que deje Londres y regrese a esta pequeña ciudad de hermosos bosques de Francia, pero claro, no volví a trabajar con Moni