NARRA AMY
Cuando salí del baño me encontré a mi madre con la cabeza pegada a la puerta, tratando de escuchar dentro del cuarto de Jasón, me acerqué muy despacio y sin hacer ruido alguno.
-Que estamos escuchando- le susurre cerca del oído, pego un pequeño brinco por el susto, se tapó la boca porque casi suelta un grito.
-Es que Adriana vino, no ha podido superarlo, ella viene tres días a la semana desde hace dos años con la esperanza de que vuelva y hacia poder aclarar las cosas y estar juntos,