*Relata Andrea
Paseamos por el lugar mientras comíamos y observamos muchos juegos, algunos que se veían divertidos y otros que sí daban miedo, no nos subimos a todos, solo aquellos que nos llamaban la atención, a lo lejos divisé un puesto carpa que te hacía indicar que la persona de ahí leía la mano y las cartas, yo sabía que Sami no creía en eso, pero la animé a que fuéramos juntas. Había una pareja enfrente, al salir los muchachos, nosotras entramos con la invitación de la ayudante, la taroti