Todavía sigo sintiéndome estupefacta y verdaderamente agradecida con la vida por haber facilitado esta situación. Es por eso que ahora puedo quitarme un gran peso de encima, ya que me sentía realmente asustada. Ahora puedo mirar a Zared a los ojos y sentirme segura a su lado.
Zared toma mis manos y me pierdo en el gesto, transmitiendo un poco de cariño con mi expresión.
—No tienes que preocuparte por nada, yo te voy a apoyar y estaré contigo en este momento porque eres importante para mí. Es n