Capítulo 93. ¡Mira, una ardilla!
Jacob.
-Levanta la cabeza, hijo mío. - Dijo Madre y yo automáticamente hice lo que me pidió. - Te he traído aquí porque tu compañera ya se encuentra en mis dominios…
-¡¿Qué?! - Dije en pánico. Ella no podía estar muerta, no cuando dejamos tantas cosas por decir y hacer. - Por favor madre, llévame a mí también, no quiero una vida sin ella. - Dije suplicando.
Ella me miró por un largo tiempo antes de sacudir su cabeza. Mi corazón se partió y me desplomé en el piso lleno de dolor.
-No me refería a