Capítulo 28. Cobarde, yo solo hice llorar a un Alfa.
Dalila.
Los miembros del consejo hablaban muy animados mientras paps Gabe y Jacob se veían cada vez más enojados. No me importaban sus estados de ánimo más allá de lo que tengan que decir sobre el veredicto.
-Y aquí tengo un rehén oh si oh si, un rehén oh si oh si, un rehén oh si oh si…
Clara y Carl venían sosteniendo / arrastrando a un amordazado enemigo mientras se inventaban una cancioncita pegajosa. No iba a negar que mis amigos encontraban diversión en las cosas más extrañas.
Los únic